Tengo una sensación, cercana como el vaso con vino tinto en mi mesa, que nos gustamos.
Tus miradas las tengo como lapa en mis muslos y mis ojos, tu sonrisa entrecortada, tus brazos encontrando la minúscula curva por debajo de mi cintura...
Tengo el gozo de tu interés, el castigo de la lejanía... puedo llamarte y decirte todo esto... quieres venir a casa y hacer del mito tuyo y mio uno sólo?
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